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¿AUTÓCTONOS,
POPULARES O TRADICIONALES?
Otra
cuestión que se plantea es el dilema de elegir una
adecuada definición para la adjetivación de
nuestros juegos: Populares, autóctonos o tradicionales.
En principio, su definición como autóctonos
parece descartada si nos atenemos a la descripción
de autóctono como algo originario de una zona o localización
concreta y determinada. Tal y como más adelante veremos,
los bolos, la tuta y cualquier
otro juego no sólo no son originarios de nuestra provincia,
sino que ni tan siquiera tienen sus orígenes en nuestro
país. Se podría admitir como autóctona
la reglamentación concreta de una modalidad o sus variantes
originadas en una localidad o comarca, como ocurre en el caso
de Bolo Burgalés o el Bolo
Tres Tablones, por citar tan sólo dos ejemplos.
Pero en ningún caso esto nos debe llevar a considerar
a los bolos como un juego o deporte autóctono burgalés.
En cuanto al calificativo de popular , podría encajar
perfectamente con la realidad de estos juegos, ya que son
del pueblo, gozan de gran aceptación y simpatía
y son gratos a la gente, independientemente de que los practiquen
o no. Pero hoy día el término popular se aplica
más a todo aquello que goza de popularidad y cuenta
con una gran difusión, circunstancias que obviamente
y por desgracia, no se dan en el caso de estos juegos.
Finalmente, el término de tradicional se acerca más
a las particularidades de estos juegos, ya que ha sido la
tradición, más que su popularidad, lo que los
ha mantenido vivos hasta nuestros días, permitiendo
su recuperación y su conservación como un legado
cultural para las generaciones venideras.
Así pues, habiendo hecho un repaso a las diferentes
denominaciones que han recibido estos deportes a lo largo
de los tiempos, justificamos o damos por bueno el título
de esta pequeña obra: JUEGOS Y DEPORTES TRADICIONALES
EN LA PROVINCIA DE BURGOS. |
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