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BILLAR
ROMANO
Billar Romano:
Juego de azar que consiste en un tablero inclinado, erizado
de clavos y con casilleros numerados. Cada jugador echa a
rodar una bolita y gana el que reúne más puntos.
D.I.L.E. J. Casares. Ed. Gustavo Gil SA. Barcelona 1.942.
El Billar Romano es un juego típico
de los bares de Zamora, que hace unos siete años fue
importado a la provincia de Burgos, concretamente a la zona
de la Ribera del Duero, por varios aficionados a los deportes
tradicionales de esta Comarca.
Cualquiera que haya visto jugar al "billar romano",
JUEGO tradicional, se habrá quedado sorprendido al
leer la definición que de este juego hace el Diccionario
Ideológico de la Lengua Española. Y si acude
al María Moliner o al mismísimo diccionario
de la Real Academia Española de la Lengua, va a estar
en las mismas, pues se va a encontrar con definiciones parecidas.
Entonces, ¿a qué se juega en las canchas que
se han extendido por la Ribera del Duero?. ¿Qué
juego es ése que tanto y tan pronto ha calado entre
los aficionados a los juegos tradicionales?.
Como yo fui uno de los que viajaron a Zamora para conocer
e importar este juego, me he tomado la molestia de buscar
una aclaración a este "entuerto".
En sus orígenes, como todos los juegos, el billar romano
nació sin nombre propio, concretamente en la localidad
de Zamora. Lo que está claro es que es una derivación
o modificación (bastante inteligente, por cierto) de
las bochas , ya que lo que se hizo fue llevar un juego de
calle al interior de las tabernas para soportar mejor los
rigores del duro clima zamorano. El nombre de billar pudo
tener su origen en la región de Aragón, donde
a la variante local de las bochas se les dio el nombre de
"billar sobre tierra".
También se le pudo bautizar con este nombre por las
carambolas que se pueden realizar en el octógono que
delimita el terreno de juego, teniendo en cuenta que en este
caso el taco de billar se sustituye por el brazo del jugador.
Lo que en un principio era un juego de ámbito exclusivamente
local, especialmente por las características de las
instalaciones, fue extendiéndose por localidades limítrofes,
llegando incluso hasta la raya de Castilla y León con
Galicia. Al hacerse necesario dotarle de un apelativo, resultó
fácil echar mano de la procedencia de la mayoría
de los juegos tradicionales: la dominación romana.
Y así tenemos unas bochas particularísimas,
paridas en Zamora, que fueron bautizadas como si de un expósito
se tratara, con el nombre de un vulgar juego de azar, en el
que la habilidad no interviene para nada.
Los orígenes de este juego (refiriéndonos al
juego de bochas) están bastante documentados. Al hablar
de los bolos de Belorado hacíamos referencia a un grabado
obra de De Lille. En este grabado, del S XVII como ya se dijo
anteriormente, se puede contemplar la esquina de un campo
de bochas, con sus tablones delimitando el terreno de juego,
y una bola, junto a un impertinente gallo en medio de la pista,
lo que nos induce a pensar que este juego gozaba ya entonces
de la suficiente popularidad como para que un artista lo hiciera
merecedor de quedar plasmado en sus trabajos.
No me puedo resistir a la tentación de contar otra
anécdota referida al juego de bochas. En la película
¿Qué pasó entre tu padre y mi madre?,
del genial director Billy Wilder, rodada íntegramente
en Italia, una de las más delirantes escenas de esta
comedia de humor negro transcurre en medio de una partida
de bochas jugada por la siniestra familia Trotta (secuestradores
de cadáveres, para más señas).
El principal mérito del Billar Romano de aquí,
ha sido introducir la variante o modificación del terreno
de juego. Las bochas se juegan en un rectángulo delimitado
por tablones, mientras que el billar sobre tierra se juega
en un octógono irregular, en sitio cerrado, y con unos
laterales inclinados, hechos de tablas, que permiten que las
bolas estén siempre participando de la jugada (Al existir
el plano inclinado bordeando el terreno de juego, las bolas
que resultan desplazadas vuelven a caer al terreno de juego,
lo que permite una mayor variedad en las jugadas).
Pero creo que ya va siendo hora de que conozcamos un poco
más de este juego. Y nada mejor que leer las normas,
redactadas por quienes más saben de este juego: El
Excmo. Ayuntamiento de Zamora, que en 1985 publicó
el siguiente Reglamento, que es la Biblia de todos los que
aman este tradicional juego. |
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