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CORTA
TRONCOS
La
corta de troncos es el más esforzado de todos los deportes
tradicionales de nuestra provincia y requiere de una fuerza
y una habilidad considerables. Los practicantes de esta modalidad
son en su mayoría trabajadores vinculados a las labores
forestales, estando localizados principalmente en la zona
de pinares, en los límites de nuestra provincia con
las vecinas de Soria y la Rioja. No obstante, también
en ciertas localidades o comarcas alejadas de la Pinariega
se ha practicado esta espectacular modalidad, habiéndose
celebrado campeonatos o exhibiciones de corta de troncos con
hacha en localidades tan alejadas de la sierra burgalesa como
Gumiel de Izán, Caleruega o Villanueva de Gumiel.
Los orígenes de este deporte se sitúan en las
localidades de la comarca de pinares de las provincias de
Soria y Burgos, en la época de esplendor de la industria
maderera, que con la construcción naval y la fabricación
de carretas para el transporte interior de mercancías
desarrollaron una floreciente industria maderera que sigue
vigente en nuestros días.
En aquellos años de los siglos XV y XVI, eran frecuentes
los desafíos entre las diferentes cuadrillas que talaban
la materia prima solicitada por los astilleros del Cantábrico
para construir la Armada Invencible o para abastecer de madera
a los afamados carreteros de Vilviestre del Pinar.
Estos desafíos servían para dilucidar diferencias
personales o para ganar prestigio entre las personas o entidades
encargadas de la contratación de los hacheros, lo que
se traducía en mejoras económicas a la hora
de fijar los salarios.
Actualmente este deporte se practica en localidades muy concretas
y en muy limitadas ocasiones, si bien gracias a la labor de
la Federación Regional de Deportes Autóctonos
se está consiguiendo una lenta aunque firme recuperación
de la modalidad de corta de troncos, a través de la
organización de exhibiciones a lo largo de nuestra
provincia.
La
corta de troncos deportiva que se realiza en la provincia
de Burgos se hace casi siempre en la modalidad horizontal,
con el cortador o hachero subido encima del tronco que va
a cortar, generalmente de madera de pino, sujetando previamente
el tronco a unos rastreles o machones que evitarán
durante la ejecución de la tarea que el tronco se desplace
y desestabilice al cortador. También se corta en la
modalidad de “tronco en el suelo”, con el cortador
sujetando el tronco con un pie, que a su vez sirve para ir
volteando el tronco a medida que se va finalizando el corte
por una cara.
Ultimamente también se practica la modalidad vertical
o australiana, que consiste en realizar varios cortes a un
tronco colocado verticalmente, al cual hace el cortador una
serie de muescas para colocar, en perpendicular al tronco,
varias tablas que le permitirán ir escalando el tronco
para poder cortarle “de arriba abajo”, haciendo
el primer corte apoyado en la última tabla colocada
y finalizando pie a tierra cortando el tronco a la altura
de la primera tabla. Esta modalidad, tan arriesgada como espectacular,
requiere un gran dominio del hacha y del equilibrio, ya que
un hachazo mal dado puede provocar una caída de funestas
consecuencias, lo que hace que sean muy pocos los que la practican.
Los materiales utilizados para este deporte son dos: la madera
y las hachas. La madera ya se ha dicho que es de pino, aunque
en algunos casos se ha cortado chopo o haya, siendo más
raro el caso de competiciones con roble o eucalipto. Las hachas
son de acero fuerte y resistente, con un peso aproximado de
2,5 kilogramos, bien afiladas y del modelo australiano, que
facilita su manejo y por su configuración hace que
se desprendan más fácilmente las lascas o astillas
cortadas del tronco.
De las características de ambos elementos nos ocupamos
a continuación, al describir el Reglamento de Corta
de Troncos con Hacha. |
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