Historia
  Reglamentos
  Barra Castellana
  Billar Romano
  Bolillos
  Bolo Burgalés
  Bolo Ribereño
  Bolo de Belorado
  Bolo Cerezo
  Bolo Pisuerga
  Bolo Tres Tablones
  Bolo Villanueva
  Calva
  Chana
  Corta Troncos
  Juego Pelota
  Pasabolo Tablón
  Rana
  Tejo
  Tuta
  Otros Juegos
 
JUEGO PELOTA

Los juegos de pelota son los más antiguos de todos los practicados por el hombre con una finalidad exclusivamente lúdica o recreativa. Diferentes autores sitúan sus orígenes en lugares tan dispares como Egipto, Centroamérica o Asia, teorías todas ellas válidas, que nos llevan a la conclusión de que las ansias de divertirse del hombre no conocen fronteras, y que los juegos se han practicado por todas las civilizaciones y en todas las épocas.

Lo que resulta indudable es que en todas las civilizaciones clásicas se han practicado juegos de pelota, de lo que existe abundante documentación escrita que nos permite establecer o situar los orígenes de este juego de una manera más clara que en el caso del resto de modalidades que hemos tratado en esta obra.

Comenzando por orden cronológico, la primera datación de los juegos de pelota hace referencia a Egipto y Tebas. Continúan sus referencias en la civilización helénica, con la Odisea, y las leyendas pos homéricas que nos siguen hablando de una práctica frecuente y ordenada de diversos juegos de pelota, practicados tanto por hombres como por mujeres de todas las edades.

Paralelamente, otros investigadores fijan el origen moderno de este juego en Centroamérica, concretamente en lo que hoy es Honduras, antes de la llegada de los conquistadores españoles.

En Europa se convierte rápidamente en un juego popular muy apreciado por la nobleza , practicado casi siempre en las paredes de las edificaciones religiosas.

En España, al igual que en caso comentado anteriormente de la tuta, existen TES escuelas o modalidades: Vasca, castellana y valenciana. Obsérvese que la única diferencia con el caso de la tuta es el cambio de la escuela murciana por la valenciana, lo que reafirma la teoría de las tres entradas o vías de “inculturación” deportiva de nuestra península.

La escuela o modalidad vasca es la más extendida, agrupando todo el deporte federado que se practica en nuestro país, a excepción de la pelota valenciana, que cuenta con una Federación propia y tiene sus propias competiciones. En la modalidad vasca existen diferentes juegos, destacando la pelota a mano, la cesta punta, la pala corta y el trinquete.

La Federació Valenciá de Pilota acoge todas las modalidades de pelota que se practican en su país, desarrollando una importante labor de promoción y difusión de esta forma propia de cultura. Sus modalidades más famosas o conocidas son el raspall, trinquete, galotxa y joc à llargues o pertxa, todos ellos de indudable espectacularidad y belleza.

La pelota que se practica en nuestra provincia, está encuadrada como deporte federado dentro de la modalidad vasca, lo cual no quiere decir que el juego de pelota en nuestra Comunidad y por supuesto en nuestra provincia, no tenga identidad propia. No obstante, es justo reconocer que estas particularidades de nuestro juego se han visto absorbidas por la pujanza de la Federación española de Pelota, que ha seguido el modelo vasco.

Por eso, en este capítulo nos vamos a limitar a conocer el estado del juego de pelota en nuestra provincia, conociendo someramente su implantación y sus instalaciones.

El juego de pelota en la provincia de Burgos.

El juego de pelota es uno de los más extendidos y practicados en nuestra provincia si nos atenemos a lo publicado en el año 1995 por el Servicio de Infraestructuras Deportivas de la Junta de Castilla y León, que concede a los frontones el honor de ser una de las instalaciónes deportivas más numerosas de nuestra provincia, con 166 frontones descubiertos censados extendidos por toda nuestra geografía.

Pero el dato puede inducir a ciertos errores si lo que queremos es hablar del juego de pelota dentro del contexto de los juegos y deportes tradicionales.

Dentro de los diferentes juegos de pelota que se practican en los numerosos frontones con que cuenta nuestra provincia, el juego de pelota a mano es el más minoritario de todos ellos, ya que desde hace muchos años, el esfuerzo y la penosidad de golpear la pelota con la mano se ha visto sustituido por la modalidad, más cómoda, del frontenis o del juego con pala y pelota de goma.

La práctica del deporte de la pelota a mano se ha visto reducida al ámbito federativo (Afortunadamente en una constante progresión en nuestra provincia, con equipos en la máxima categoría nacional), habiendo perdido su carácter popular, ese carácter popular que hizo de la pelota un espectáculo obligado de todo pueblo castellano que se preciara.

En cuanto a la implantación del juego de pelota a mano, debemos decir que exceptuando la zona de la sierra, los Clubes Deportivos Federados y los núcleos de trabajo del Centro de Tecnificación de la Federación Castellano Leonesa de Pelota (Burgos y Quintanar de la Sierra), su práctica en el resto de la provincia es nula, excepción hecha de las exhibiciones o festivales que se organizan con motivo de festividades patronales en numerosas localidades de nuestra provincia, en la que casi siempre los protagonistas son pelotaris federados de Burgos, la Rioja, Navarra o País Vasco. Esperemos que la generosa labor de la Delegación Burgalesa de Pelota, que ya está recogiendo importantísimos frutos, devuelva el prestigio popular a este deporte, que tan importante llegó a ser en nuestra sociedad que son numerosas ocasiones las localidades burgalesas que le han dedicado su nombre a alguna de sus calles .

Sin embargo, de lo que sí se puede presumir en nuestra provincia es de contar con los más bellos frontones tradicionales, extendidos por toda nuestra geografía.

Las antiguas paredes de las iglesias dieron paso a robustos frontones, construidos en piedra, y siempre en lugares estratégicos de la localidad. De los cuatro frontones que ilustra este capítulo, dos están construidos al lado de la Casa Consistorial (Quintanar de la Sierra y Vilviestre del Pinar).

El frontón tradicional es un lugar abierto, con dos elementos principales: las paredes y la cancha.

Las paredes son tres y están construidas en la mayoría de los casos en piedra, y sólo en algunos casos han recibido una capa de argamasa o cemento para afinar su superficie. La pared frontal es la que recibe las pelotas lanzadas por los jugadores, que por efecto del rebote vuelven a la cancha para ser nuevamente jugadas. En el lateral izquierdo existe otra pared, que delimita el terreno de juego por ese lado, y donde se “ventilan” muchos tantos dependiendo de la habilidad del jugador en arrimar la pelota a la pared, si es que “ataca”, o en devolverla si es que “resta”.

Finalmente, en algunos casos existe una tercera pared, llamada estribo, situada a la derecha del frontón, que tiene una forma triangular y que permite otro tipo de jugadas a “dos paredes”, distintas a las que se realizan con la pared izquierda, que animan el juego. En algunos casos la pared de la izquierda ha sido sustituida por otro estribo, tal y como se puede apreciar en el frontón de la localidad ribereña de Vadocondes.

La cancha era originariamente de tierra batida, sustituyéndose progresivamente este material por losas de piedra y finalmente por una capa de hormigón pulido.

El otro elemento para la práctica del juego, es la pelota. Antiguamente los mozos fabricaban su propia pelota, a su gusto, con una bola de madera, tripa, goma de neumático de bicicleta, lana o borra y cuero, con el peso y medidas adaptados a su mano. Hoy en día, los pocos aficionados independientes a este deporte, se las ven y se las desean para encontrar material que sea de su agrado.

El objetivo de todos los juegos de pelota es hacer más tantos que el jugador o equipo rival, respetando las normas que se establecen para cada modalidad. En este capítulo no nos vamos a ocupar de las modalidades federadas, por estar su práctica muy especializada, sino que vamos a recoger un juego que estuvo ampliamente extendido por nuestra provincia y que hemos practicado todos los mayores de cuarenta años. Se trata del juego del Rey, que en otras zonas recibirá otro nombre, pero que en esencia es el mismo juego para el que sólo hace falta una pared, una pelota y ganas de correr.
 
© 2005 Asociación Cultural La Tanguilla - Juegos y deportes tradicionales